Son las 21:03 del sábado 12 de febrero de 2022. Estoy en la habitación del fondo, la habitación de las guitarras, Olivia, Itziar y Maria están en la cama intentando dormir.
No sé si en el futuro nos olvidaremos de los ratos para dormir, las noches despertándonos 15 veces por Itziar, y las toses de Olivia. Creo que Olivia puede ser la persona que más tosa del mundo, en este rato que estoy escribiendo esto solo la oigo toser y lloriquear.
Es horroroso, dormitar por las noches despertándonos mil veces y a las 6:45 Itziar nos iza la bandera y todos arriba. Espero que esto tenga fecha de caducidad y sea pronto.
Mientras, el mundo sigue con el coronavirus Covid19, ahora ya casi hemos pasado la sexta ola que se ha dado con la variante Omicron, mucho más contagiosa pero menos fuerte. Seguimos con las mascarillas en los interiores y desde el jueves pasado podemos ir sin ellas en el exterior.
La mascarilla ha venido para quedarse o eso parece.
Ahora convivimos con una futura sequía que la vemos cada vez más cerca, y una probable guerra entre Rusia y Ucrania, a raíz de una posible inclusión de Ucrania en la OTAN.
No sé si estará vigente la OTAN cuando seáis grandes, pero no tiene ningún sentido su existencia ahora mismo.
Yo por mi parte he vuelto a trabajar esta semana, he estado de baja 2 meses por una rotura de menisco de la rodilla derecha que me ha impedido caminar, y de hecho aun hoy no puedo hacer deporte, así que de momento el Jiu Jitsu está descartado, espero que pueda probar el mes próximo. Al menos he tenido a mis guitarras, que me han acompañado muy mucho durante todo este tiempo.
María sigue trabajando mucho, demasiado. Llega a casa a las 20h. cansada, y si le entusiasma su trabajo, pero no puede ser, pasa toda la tarde sin ver a las niñas.
Yo cuando salgo de trabajar recojo a las peques en casa de la abuela, y eso significa una cosa, que sabes cuando entras pero no cuando te vas, y me esto me pone nervioso, yo quiero recogerlas y venirnos a casa a jugar, pero al final Itziar monta un numerito y la abuela tampoco ayuda a que salgamos rápido, así que me toca pasar 45 min de media, desesperante.
Sigo oyendo a Olivia toser, y eso que lleva en el cuerpo 2 puf de Budesonida, 5ml de Dalsy, 2,5ml de Bisolbón, y a media tarde una cucharada de un buonarespira. A eso súmale media de churros que hemos hecho hoy, una taza de leche con miel, y un filete de lomo empanado para cenar, qué ruina pisha.
Parece que el mundo está en ruinas, pero que sepáis, Itziar y Olivia, que nos alegráis la vida, y que no hay nadie en el universo que os quiera más que yo ( y aquí también incluyo a mamá, los dos somos un tandem)
Cuando seáis mayores ya os contaré que a Itziar me la imagino siempre con un pasodoble de carnavales de fondo, ese que comenzaba diciendo "Hunde un cuchillo marinera, hasta el sentío, pá ver por quién suspira el corazón mío..." y termina con " Hunde un cuchillo marinea, a ver si muerto ya te enteras, nadie habrá que así te quiera, así como yo te quiero"
Y a Olivia con un pasodoble de los americanos que dice "Hay amores que nacen en primavera", como el mío por ella cuando nacío un 27 de abril, y continúa, " hay amores que estallan en carnavales, hay amores malditos pero inmortales, y malditos amores que ojalá no hubiera". Y tiene una frase en medio que dice algo así como " y aunque me haga ser esclavo, tampoco lo cambio por mi libertad".
Por un futuro viéndoos crecer, vivir, y cuidándoos siempre.
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