domingo, 14 de noviembre de 2021

15 Noviembre 2021, de coladas de lava, apagones y coronavirus

 El 2021 va menguando y ya solo queda el último tramo del año, mitad de noviembre y el mes de diciembre y adiós 2021. Y vaya año raro.

Hace unos 57 días que en la isla de la Palma comenzó a erupcionar el volcan de Cumbre Vieja, hemos visto en directo las imágenes de la lava cayendo ladera abajo y arrasando pueblos enteros hasta llegar al mar. Hemos aprendido a decir coladas de lava a los rios de lava que crean nuevas estructuras en el mar.

Y desde hace un mes se comenta en todo el país la posibilidad de que ocurra un apagón eléctrico súbito que nos deje sin electricidad durante unos días en toda Europa. El tema está tan candente que se están agotando las cocinas de gas. Nosotros por nuestra parte, aunque no creamos en la posibilidad de que realmente esto ocurra, estamos creando un pequeño almacén de comidas no perecederas, para que en cualquier caso y ocurra lo que ocurra, Itziar y Olivia tengan que comer.

Y respecto al coronavirus parece que en España ha mejorado todo, ya se permite asistir a teatros y cines, se ha ampliado el número de personas en los bares, pero seguimos llevando mascarillas. Y desde hace pocos días, en otros países europeos, Alemania, Bélgica, Letonia, están aumentando el nivel de contagio y en España ha aumentado de manera muy leve en los últimos días. Aún estamos lejos de que esto desaparezca

sábado, 20 de febrero de 2021

20 Febrero, fiebre y mocos

 Son las 22:09 del sábado 20 de febrero, estoy mal aparcado en la puerta de un garaje de un taller, Olivia duerme en la sillita del coche, hay toque de queda a las 22h pero se ve gente por la calle (la verdad, no sé a qué hora es el toque de queda porque cada día la norma cambia). 

Ayer fuimos al zoo, era la primera actividad diferente de dar vueltas por el barrio desde que comenzó la pandemia. Un día sorprendentemente bueno, Itziar disfrutó el día, todo el día corriendo, tocando, mirando y disfrutando, pero por la noche a las 00:24 me despertó María, Itzi tiene fiebre. Esperamos un poco, le dimos apiretal y pasamos la noche, mientras en la otra habitación Olivia tosía con moquitos en la garganta.

Hoy Itzi ha pasado el día genial, hemos jugado, hemos gritado, ha comido poco, y a última hora estaba muy cansada. Sólo hemos salido a comprar un termómetro a la farmacia, el que teníamos está perdido después de que Itzi jugara con él esta mañana.

Oli ha tenido moquitos durante rodo el día, mi pequeña, es increíblemente guapa y bonita, y este tiempo que estoy de amo de casa, estamos haciendo una relación muy bonita padre hija.

El caso es que Itzi se estaba quedando dormida sin querer cenar nada, y nos había merendado nada. Le pusimos el termómetro nuevo y la temperatura oscilaba entre 37,5 y 38, así que nos hemos ido los cuatro a urgencias.

 María sigue dentro con Itzi, es la mejor madre que podían haber tenido Itziar y Olivia, y es la mejor persona para pasar mi vida 


La pandemia sigue viva, muy viva. Hay diferentes cepas del virus, y lo notamos cerca, más cerca que antes, y aunque ya se ha comenzado a vacunar a la Población, estas ultimas dos semanas han fallecido dos padres de dos amigos. 

Las mascarillas son el pan de cada día, la distancia de seguridad, el número de personas máximo en casa tienda y el miedo de una parte de la población y el pasotismo de otra. 

Llegados a este punto, espero que mis dos pequeñas no pasen una infancia teñida por una pandemia. Son mi universo.


miércoles, 20 de enero de 2021

20 enero, y ahora la lluvia

 Hola Itzi, Oli. La pandemia del virus continúa y está peor que nunca. Se oye por todos lados que hay muchas papeletas para que nos vuelvan a confiar. Los datos de contagio son horribles, los muertos siguen aumentando.

Ahora mismo escribo desde la cama, Itzi, Oli y mamá duermen. Itziar duerme en su camita, Oli en su cuna y mamá a mi derecha. Oigo respirar a a Olivita, la oigo y me saca una sonrisa, siempre lo hace, tiene esa carita tan bonita. 

fuera llueve y derrite la nieve que nos dejó Filomena, una borrasca que ha repartido por el centro y norte de España, más nieve que en Noruega. Madrid pasó de serlo a ser una capital rusa en invierno. Y lo mejor es que lleva así casi 2 semanas de nieve, pero no mucha nieve si no muchísima, horrible. Calles y carreteras cortadas, supermercados cerrados, imposible caminar por las calles, y todo así durante una semana, y la siguiente semana Madrid se ha ido desperezando pooooco a poco. (escucho a Itzi de fondoee, esta noche como todas, terminaremos durmiendo con ella en su cama para que no llore, y yo encantado de compartir cama y dormir abrazando a mi preciosa)

Seguimos con mascarillas, hace poco que comenzaron a vacunar con una de las vacunas que han estudiado para salvar a la humanidad de este virus. De momento se está vacunado a los viejitos. Y así se nos pasa el tiempo, los días se nos van como se va la nieve con la lluvia. 


viernes, 8 de enero de 2021

8 de enero, nieve, viento y frío

 Hace unos dias que dijimos adiós a las navidades, navidades con mascarilla y distanciamiento social. El covid ha venido para quedarse y con el las medidas para evitarlo. Las cifras de personas que mueren cada día siguen igual de altas, pero ya no asustan, solo asusta la economía.

El día 30 de diciembre bajamos en coche a Chiclana, celebramos noche vieja y el día 3 volvimos a Madrid tristes y apenados, pero es nuestra realidad.

Luego llegaron los reyes con un coche rosa para Itziar y un mando con muchos ruidos para Olivia. A papá la tablet con la que estoy escribiendo esto, y a mamá papá Noel le trajo un abrigo y los reyes muchas cositas. 

Y de momento se nos ha colado la borrasca Filomena, dejando en Madrid una nevada histórica. Desde casa vemos como la nieve sigue cayendo desde ayer, las carreteras están cortadas, nosotros no vemos los coches, están tapados por la nieve.

Esta tarde baje con Itziar a comprar, era la excusa para bajar, y hemos ido los dos como si fuesemos una expedición polar. Itzi se agarraba a mi, yo la llevaba en brazos y era el más feliz del mundo con ella encima. 

Filomena no nos dará tregua hasta el domingo pero luego bajan más las temperaturas. Quizá cuando seáis mayores os acordéis de esta nevada o quizá podáis buscar imágenes en Internet.